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lunes 20 de junio de 2011

No me entiende

Después de mucho tiempo me digno a contar novedades. El tema es que después de haber recorrido varias plataformas, varios sitios y formatos de blog; me encontré con una chica que se queja de los hombres. O mejor dicho, comenta su mala suerte con los hombres. No es ninguna novedad, de esos blogs hay por todas partes. Pero, hasta ahora, no encuentro un hombre que diga "ella no me entiende". Es decir; no encuentro un hombre que diga que no lo entienden. Será que nos explicamos tan bien? O será que somos tan simples y concisos que no tenemos mas que decir lo que pensamos? Seremos tan simples que las mujeres (o los hombres también) ya con escuchar lo que decimos saben que es lo que queremos? Porque acaso con las mujeres no es "Si dice que no, es sí. Pero si dice que si, también es si". Porque los hombres no somos entreverados. No tenemos pensamiento lateral. Solo queremos acostarnos con la persona que estamos mirando fijamente. No tenemos metáforas, ni indirectas. Somos chatos y concretos. No vamos a estar pensando en alguien todo el día a ver quién manda el primer mensaje de texto. A nosotros no nos dejan plantados. Ni los regalos que damos, nos los agradecen con sonrisitas... en vez de otro café la proxima. Somos crueles y somos simples de comprender. Sólo queremos sexo y hacerte mal. Un beso, una movidita, dejarte enamorada y nos vamos. Nunca mas llamamos. No somos cobardes, no esperamos un llamado tuyo a ver si llegaste o si te gustó que te besara. NO BUSCAMOS COMPAÑÍA. Solo un huesito que roer. No hay caballeros. Señoritas, lamento informar... se extingueron. La moda es compartir gastos, que seas guarra, que no  te importe si me tiro un pedo. En fin; que seas una tonta. Porque los hombres somos predecibles, nos explicamos bien. Re choto no?
Nadie me entiende.


por si quieren saber quién es: http://unsaboranada.blogspot.com/

lunes 7 de marzo de 2011

Música

Me pongo mis auriculares. Mi música hoy me va a teletransportar hacia otros pensamientos y sensaciones. De vez en cuando alguna canción me hace pensar en lo mismo. Otras veces invento historias de las que soy testigo, y canto. Bailo descalzo en el jardín, de noche, mientras todos duermen. Recuerdo las noches, las mañanas hermosas, los desayunos interminables. Una canción que cantaba un buen amigo me hace sonreír. Las sonrisas. Puedo olvidar muchas cosas pero nunca las sonrisas.
La noche esta fresca. Un cigarrillo que fumo hasta la mitad y el humo que vuela con mi imaginación. Él si, él no. El querer, el no querer. El brillar. El hacer, el no hacer. El seguir, el parar. Será cuestión de esperar nomas.. esperar otra vez la nada.
Porque siempre hay que sorprenderse y aprovechar cada minuto. El tiempo es un invento humano, una necesidad de explicar. El universo no tiene tiempos, por la simultaneidad de las cosas. Un día, dos segundos, un millón de años, es lo mismo en el universo. Para mí, el instante que vivo, el instante en que te hablo, es el que importa. Porque mañana desaparecí y no te dije que te quiero. Me fui sin contarte nada. Me di vuelta y nunca sonreí. Si el tiempo (que es un invento) nos rige, no nos espera. No va a esperarme. Pero yo sí espero. Espero que él se encargue, que acomode, que sane, que me abrace, que me tranquilice. Porque si lo corro, no lo alcanzo, y pierdo el segundo anterior y otros tantos minutos.
Una de las cosas que me gustaban de chico y hoy también me gusta, es dar vueltas en el lugar para marearme. Dar vueltas, y vueltas. Intentar no caerme, sentir como todo da vueltas hasta cuando estoy quieto. La sensación extraña en la panza. Que ahora que lo pienso es parecida a cuando estamos enamorados. Nauseas o un nudo en la boca del estomago. Girar en el lugar con los ojos cerrados o abiertos. Alzando los brazos y estirando la punta de los dedos. Y parar en seco. Caer en la realidad del tiempo. Ver como oscilan las cosas y uno no se mueve pero sigue girando todo al rededor. Y si nos caemos, reírnos, pararse y volver a dar vueltas.
El rocío me moja un poco los pies. Él si, él no. El querer, el no querer. El brillar. El hacer, el no hacer. El seguir, el parar. Recuerdo las noches, las mañanas hermosas, los desayunos interminables. Las sonrisas. Será cuestión de esperar nomas..

lunes 8 de noviembre de 2010

y las nubes

Una gota cayo justo en mi hombro, y luego en un ojo. Llueve afuera, con todo lo que significa. Recuerdos de otras lluvias antiguas, musica, sonrisas y alguna que otra lagrima. Como todo, como la vida. Cosas que escribi mientras llovía y que ahora estan en mi cuaderno.
Cosas que pasaron bajo la lluvia y que recuerdo. Hoy con esta lluvia... te olvido.

lunes 11 de octubre de 2010

Algo nuevo

Si creía que nada nuevo pasaría.. Si creía que no me iba a sorprender.. Estaba equivocado.-

miércoles 4 de agosto de 2010

Nota

Nunca me di cuenta cuanto podía llegar a extrañar escribir en mi cuaderno. Un día lo volví a agarrar, me di cuenta de que en el pequeño cuaderno amarillo que llevo a todas partes, habían puras cosas viejas. Busqué el otro, uno blanquito, también chico; cosas sin sentido. Cosas del pasado. Muy pocas cosas para dejar en limpio. En definitiva había escrito en ellos no para aprender precisamente, pero me quedo el sabor amargo de que algo faltaba. Algo me quedaba por escribir. Algo me había olvidado. Entonces me fijé en las fechas, a ver si hacia tanto tiempo que no escribía. Efectivamente hacia mucho tiempo; tanto, que me había cambiado la letra. Había dejado de pensar en ciertas cosas hoy olvidadas, y por sobre todas las cosas, me leía a mi mismo, como a un desconocido. O mejor dicho, como a alguien que te cuenta algo y sólo lo viste un par de veces.
Decidí volver a escribir. Un poco nada mas. Alguien me dijo por ahí que escribo solo del despertar, de algún día despertar y que todo cambie. Pero no es así. Las soluciones mágicas no existen. Los despertares románticos tampoco. Los cambios bruscos no se dan así porque sí. Uno es Capitán de su propio barco. Uno toma las decisiones, uno navega por los mares de lagrimas y océanos de amores frustrados. Y con poesía y todo, nos hundimos también.
¡Pero a no desesperar! Los barcos por lo general tienen formas de sobrevivir a una tormenta. Poseen grandes estructuras y velas que pueden ser maniobradas para abrazar los vientos. Mi barco hace poco zarpó y busca la tierra prometida. Tiene averías en el timón y eso es un retraso importante. Pero nuestros marineros son fuertes, valientes y de corazón noble. No nos dejaremos vences por unos tontos cumunus limbus. Tal vez hasta nos traigan peces a cubierta.
Mi cuaderno ya tenía un par de ideas. Un viaje, algunos dibujos, una gruya y algunas frases sin terminar a propósito. Ya no estaba tan preocupado por mi cuaderno, ni por mis recuerdos. Recordaba todo, recuerdo todo. Creo que voy a olvidar, o no lo decidiré, eso será mejor. Ya olvidé lo que debía olvidar. Todo aquello que no servía, que me hacía mal. Hoy ha sido un día muy largo.

domingo 25 de julio de 2010


Volvi. Hola.

lunes 24 de mayo de 2010

Estoy cansado otra vez. No sé en realidad qué es lo que me cansa. Creo que es la monotonía, la rutina NO rutinaria. La soledad.
Bicentenario, cinco días más al pedo. Para descansar, para rascarse un poco mas. Para hacer tortas fritas. Termino esto y me pongo a hacerlas. Que mierda. Llueve, se pone nublado, nadie llama, ni un puto mensaje de texto. Me conecto y si hablo cinco minutos me dan ganas de salir corriendo y decir "¡Basta! ¡Corramos bajo la lluvia!"
Rocío (qué ironía), mi mejor amiga, se fué a Mar del Plata. Hija de puta, me dejó solo. No le tengo bronca a ella, sino a mi patético estado donde "el dependiente quiere retener a su dependencia". Me siento cada vez mas pelotudo.
Juro por mi mamá que trato de buscarme cosas que hacer, pensamientos positivos, otros pensamientos que me despejen. Pero de vez en cuando me recontra caga el hecho de que mi realidad es así. Ni lluviosa, ni soleada. Parcialmente nublado, fresco y húmedo.
Y me siento aún más pelotudo cada vez que me pongo a pensar, o a echarle la culpa a algo o a alguien. Sabiendo, obviamente, que no es así. Que no hay culpables, que las cosas pasan y hay que sobrellevarlo. Seguir adelante, no mirar atrás, aprender de los errores.
Algún día leeré lo que escribo. Algún día escucharé mis propios consejos. Algún día dejaré de lamentarme y empezaré a interesarme un poco mas en lo que es importante. Que se yo.

miércoles 19 de mayo de 2010

Me desperté vacío. Lloré hasta que me dormí. Razones? Mi estupidez. Mi falta de tacto. Mi ensoñación profunda permanente. Una mierda. Me desperté con la cara húmeda y pegada a la almohada. No puede ser que siempre me pase lo mismo. No.
Espero que me llamen de ese trabajo. Mientras estaré en mi casa, boyando. Espero volverme adicto al trabajo. Espero que no me odien por no aparecer. Espero... No sé si quiero seguir esperando. Creo que no voy a esperar mas. Va a ser difícil. Pero si sigo esperando, voy a parecer Penélope.
Ya siento el otoño, el frío, las hojas muertas que caen. Las hojas que caen. Las bufandas, los abrigos, los impermeables, las caminatas, los pies fríos, los labios violetas, la humedad en el aire, la soledad de la calle donde vivo.