Páginas

lunes 7 de marzo de 2011

Música

Me pongo mis auriculares. Mi música hoy me va a teletransportar hacia otros pensamientos y sensaciones. De vez en cuando alguna canción me hace pensar en lo mismo. Otras veces invento historias de las que soy testigo, y canto. Bailo descalzo en el jardín, de noche, mientras todos duermen. Recuerdo las noches, las mañanas hermosas, los desayunos interminables. Una canción que cantaba un buen amigo me hace sonreír. Las sonrisas. Puedo olvidar muchas cosas pero nunca las sonrisas.
La noche esta fresca. Un cigarrillo que fumo hasta la mitad y el humo que vuela con mi imaginación. Él si, él no. El querer, el no querer. El brillar. El hacer, el no hacer. El seguir, el parar. Será cuestión de esperar nomas.. esperar otra vez la nada.
Porque siempre hay que sorprenderse y aprovechar cada minuto. El tiempo es un invento humano, una necesidad de explicar. El universo no tiene tiempos, por la simultaneidad de las cosas. Un día, dos segundos, un millón de años, es lo mismo en el universo. Para mí, el instante que vivo, el instante en que te hablo, es el que importa. Porque mañana desaparecí y no te dije que te quiero. Me fui sin contarte nada. Me di vuelta y nunca sonreí. Si el tiempo (que es un invento) nos rige, no nos espera. No va a esperarme. Pero yo sí espero. Espero que él se encargue, que acomode, que sane, que me abrace, que me tranquilice. Porque si lo corro, no lo alcanzo, y pierdo el segundo anterior y otros tantos minutos.
Una de las cosas que me gustaban de chico y hoy también me gusta, es dar vueltas en el lugar para marearme. Dar vueltas, y vueltas. Intentar no caerme, sentir como todo da vueltas hasta cuando estoy quieto. La sensación extraña en la panza. Que ahora que lo pienso es parecida a cuando estamos enamorados. Nauseas o un nudo en la boca del estomago. Girar en el lugar con los ojos cerrados o abiertos. Alzando los brazos y estirando la punta de los dedos. Y parar en seco. Caer en la realidad del tiempo. Ver como oscilan las cosas y uno no se mueve pero sigue girando todo al rededor. Y si nos caemos, reírnos, pararse y volver a dar vueltas.
El rocío me moja un poco los pies. Él si, él no. El querer, el no querer. El brillar. El hacer, el no hacer. El seguir, el parar. Recuerdo las noches, las mañanas hermosas, los desayunos interminables. Las sonrisas. Será cuestión de esperar nomas..

0 Chusmas dijeron:

Publicar un comentario en la entrada